Ha sido noticia esta semana (finales de enero de 2024) por haberse retirado del campo de Udinese tras haber recibido insultos racistas desde la grada. Volvió a los cinco minutos tras entrar a los vestuarios y serr secundado por sus compañeros. Acabó el partido -que ganaron-, pero al término del encuentro hizo público un comunicado en redes sociales por el que esperaba que tanto la directiva de Udinese como las autoridades competentes adoptaran las medidas oportunas para acabar con este tipo de comportamientos en los estadios de fútbol. De no hacerlo, lamentó, serían «cómplices» de aquellos que actúan de este modo, sirviéndose del anonimato que ofrecen las multidudes en los equipamientos deportivos.
Su compromiso y voluntad de lucha por el cambio hacia actitudes más igualitarias y justas, por lo tanto, queda del todo evidente. Nacido en la Guyana Francesa en 1995 y criado en las afueras de París, Mike Magnac desarrolló el total de su formación como guardameta en la escuela del PSG, llegando hasta el primer equipo y siendo internacional con el país galo desde la sub-16 hasta la sub-21 y llegando incluso tambén a debutar con la absoluta, en partido frente a Ucrania en octubre de 2020, saliendo en la segunda parte como relevo del incombustible Mandanda (que ganaron por un contundente 7 a 1).
También en el PSG llegó hasta el primer equipo, pero prácticamente de forma testimonial como segundo del italiano Sirigu (que, a su vez, tiempo más tarde pasó por la liga española mediante cesión al Osasuna y dejando muy buenas actuaciones aunque con un descenso a Segunda). Aquel verano, de 2015 y bajo las órdenes de Laurent Blanc, hizo las maletas y se fue hacia el norte, hacia Lille. Allí el panorama fue muy distinto, llegó prácticamene hasta los 180 partidos disputados en seis temporadas, con cifras de porterías a cero más que notables y de las mejores de las cinco ligas europeas e, incluso, le discutieron la hegemonía aplastante a los de la capital haciéndose con uno de los campeonatos de la Ligue 1.

Méritos más que sobrados para que algunos de los ‘grandes’ pusieron los ojos sobre su figura. El AC Milán con dudas en la portería tras la marcha de Donarumma -precisamente al PSG- es el que acabó por hacerse con sus servicios y rubricar un contrato hasta junio de 2026. En el poco tiempo que lleva -llegó en julio de 2021- ya ha ganado un scudetto y el año pasado alcanzaron las semifinales de la Champions. Se ha hecho, con un estilo sobrio, elegante y no exempto tampoco de paradas de gran mérito, agilidad y reflejos, con el puesto desde prácticamente su llegada, luciendo el dorsal 16. Con la selección ya estuvo entre los 26 convocados de la última Eurocopa (en Qatar’22 los elegidos como porteros fueron Lloris, Areola y Mandanda). Veremos, por lo tanto y en el actual contexto con Lloris retirado del combinado nacional, qué elige Deschamps para este verano. La decisión está claro que no será fácil. Nivel en Francia hay para dar y regalar y Magnac tiene muchas papeletas para cubrir una de las porterías más exigentes del ‘planeta fútbol’. Las exigencias y objetivos también estarán en consonancia.
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