Este mes de marzo hará 25 años, una edad todavía temprana para un guardameta pero en la que podría empezarse a plantear hacia dónde quiere que vaya su carrera: ¿suplente en un ‘grande’ o titular y protagonista en equipos algún peldaño por debajo pero con más oportunidades de jugar y ser relevante de forma regular? La lesión del alemán Ter Stegen le ha dado la opción de disfrutar de muchos minutos y de hacerlo de foma continuada. Su entrendador, Xavi Hernández, ha descartado la necesidad de fichar a un portero en este mercado de invierno (enero’24) si bien recientemente ha señalado la baja del guardameta teutón como una de las razones del rendimiento algo (o bastante) por debajo de lo esperado del primer equipo del Barça.
Así las cosas, Iñaki Peña parece que tiene por delante un escenario bastante claro. Con el germano en buenas condiciones, éste será con muchas probabilidades el elegido para salir de inicio. Para Peña puede que queden las primeras fases o la integridad de la Copa del Rey y algún que otro partido de la Champions League en la fase de grupos y cuando estos encuentros no sean decisivos para la clasificación para la próxima ronda. Todo, por supuesto, salvo lesión o sanción de Ter Stegen, que será cuando también pueda disponer de minutos sobre el césped. Pese a haber firmado la renovación hasta 2026 y con una cláusula de 400 millones, el Barça tiene claro cuál es el papel del cancerbero alicantino como buen segundo (luce el dorsal «13», que en este caso corresponde a su puesto en el esquema del conjunto culé).
De hecho, según información oficial del club, se le hizo ficha del primer equipo en el invierno de 2023. Es decir, hace bastante poquito. Su debut en Liga se produjo en mayo de aquel año en el campo del Valladolid mientras su titularidad por primera vez se había producido algunos meses atrás en la fase de grupos de la Champions. En la temporada 21/22, Iñaki Peña había pedido una cesión, que se materializó hacia tierras turcas y donde demostró precisamente en una elminatoria de Europa League defendiendo el marco del Galatasaray contra el equipo azulgrana sus buenas condiciones. Dejó muy buena impresión, pese a no pasar ronda con varias intervenciones muy meritorias.
Llegado al Barça en 2012 desde el Villarreal en categoría infantil, con 10 años, es por lo tanto un producto claramente de la cantera. De él se destaca sobre todo su liderazgo, aptitudes bajo palos y gran precisión con el balón en los pies. Agilidad y dominio de la pelota en la salida del juego, además de una gran frialdad y temple, han quedado de manifiesto en estos encuentros, si bien también se ha evidenciado la falta de regularidad en lecturas no del todo acertadas en la disposición sobre el campo – a veces demasiado hundido, cerca del área pequeña, con la defensa muy lejos y con muchos metros sin cubrir-y sufriendo un poco en el juego aéreo, donde no se le ve del todo cómodo. Con 1,84 metros y 78 kgs. es un guardameta de físico fino, estilizado, que no le ayuda en el choque por arriba con los delanteros en balones colgados y a los que habitualmente suele ir para despejar de puños.

Con todo, Iñaki Peña es un buen cancerbero, con algunas cosas por pulir y tiempo por delante para hacerlo, que no debería esperar mucho para decidir sobre su futuro. Todavía es joven, casi una promesa, pero las temporadas pasan rápido y es determinante seguir creciendo, acumulando minutos y sentirse importante. Ser suplente en un ‘grande’ es también una alternativa que no puede descartarse, si bien parece más adecuada para porteros recién salidos del juvenil o filial o para cancerberos que agotan ya los últimos años de su carrera. Tiempo al tiempo. Habrá que seguir los pasos de este alicantino de larga trayectoria en Barcelona, que en general está dejando buenas sensaciones y que puede dar que hablar en las próximas campañas.
(Más contenidos en nuestros perfiles en Facebook -@elguardameta- y Twitter – @elguardameta_co-).

0 comments on “Iñaki Peña: momento para reivindicarse ante un futuro incierto”