España ganó el Mundial de Estados Unidos, Méjico y Canadà y se llevó también los premios a mejor jugador, jugador joven y portero que recayeron respectivamente en ‘Rodri’, Cubarsí y Unai Simón. La selección fue la que mejor se desenvolvió durante el torneo yendo de menos a más, dominando los encuentros, no concediendo prácticamente nada atrás y siendo probablemente ‘a los puntos’ justa vencedora por delante de las demás. El nivel de competencia, en cualquier caso, hay que admitir que no fue demasiado elevado y que selecciones como Brasil, Bélgica, Portugal o Alemania estuvieron bastante lejos de lo esperado. Solo Francia (un ‘coco’, con mucha pegada y seguramente la más talentosa individualmente) e Inglaterra estuvieron un a nivel parejo. Argentina, subcampeona, sufrió en todas las eliminatorias, que pasó por los pelos y más por convicción que por fútbol; y en el partido decisivo apenas creó peligro y dio una imagen pobre y negativa.
Respecto a los porteros, Simón fue considerado como «el mejor» pese a no tener en su haber grandes intervenciones muy espectaculares. Eso sí, fue fiable, seguro, supo anticipar muy bien, jugar alejado de la portería, consistente, preciso y tranquilo con el pie; y en el juego aéreo no transmitió dudas y actuó con solvencia cuando se requería. Regular, destacó sobremanera en dos datos: apenas encajó un gol en todo el Mundial -algo nunca visto-, con siete porterías a cero; y rompió el récord de imbatilibilidad que tenía el italiano Walter Zenga desde Italia 1990, con 650 minutos sin encajar. El italiano lo tenía en 517 minutos. Cifras espectaculares, mérito del guardameta pero sobre todo del equipo, de la presión tras pérdida y del sistema defensivo. Galardón merecido; no sin olvidar la polémica y dudas justo antes del torneo sobre quién debía ser el titular, especialmente tras el descarte de Remiro y la inclusión del portero del Barça, Joan García.

Otros que opositaron al título de mejor cancerbero fueron el francés Magnan, el inglés Pickford, la revelación y favorito del público Vozinha (de Cabo Verde), Bounou (de Marruecos) o sobre todo, Emiliano Martínez (de Argentina). Éste último, mejor portero del Mundial de Qatar fue el más decisivo y espectacular de todos y verdadera competencia de Unai Simón. Al final, no obstante, para el jurado de la FIFA pesaron más el buen hacer y consistencia del arquero del Athletic de Bilbao que fue digno campeón. // (T) (E)


Deja un comentario