Apuntaba alto como una de las grandes promesas en la portería del fútbol europeo pero su carrera se ha visto hasta la fecha diluida y sin cumplir, en líneas generales con las expectactivas generadas en su momento. Ionut Andrei Radu, de Bucarest y ya rondando los treinta años (nació en 1997), este año en la Liga ha sido una de las grandes sensaciones pero su camino hasta aquí no ha sido para nada fácil.
Comenzó en las canteras de los grandes de su país hasta, con 16 años, hacer las maletas y marcharse a Italia. Allí, al poco, fichó por el Ínter de Milán, club con un peso muy notable en toda su carrera y en el que llegó a debutar en 2016 en un partido casi puntual frente al Sassuolo. Después llegarían un par de cesiones, primero al Avellino de la Serie B con los que disputó 22 partidos, y una segunda en la temporada 18/19 con opción de recompra al Genoa, donde jugó 33 partidos y fue, a sus 22 años, una de las grandes y gratas sorpresas de aquel año. Además, en verano, fue una de las figuras con su selección del Europeo sub-21 llegando, siendo capitán, hasta las semifinales.
Ese fue el punto álgido de su carrera: cuando todas las expectativas se dispararon. El Ínter activó la opción de recompra, pero las cosas desde ese momento no fueron especialmente fáciles. Handanovic estaba muy asentado y las cesiones siguieron aunque con resultados no muy positivos. Con el Parma apenas jugó en una cesión en el mercado de invierno de 2020 y su participación a la vuelta durante dos años fue testimonial. Además un error que acabó por costarles el Scudetto en 2022 -que se llevó el AC Milán- en un encuentro con derrota ante el Bologna (2-1) acabó por condenarle.
Caída y resurrección
Auxerre y Bournemouth fueron sus siguientes paradas, sin demasiado éxito ni participación. En la Ligue 1 llegó a disputar una quincena de encuentros y en la Premier la cifra aún fue más discreta: apenas un par. Con contrato con el Ínter de Milán hasta junio de 2025 decidieron rescindirlo en enero de ese año para fichar por apenas cuatro o cinco meses por el Venezia. Nuevo giro de guión, con 15 partidos que sirvieron para reivindicarlo como lo que en un lejano 2019 se había atisbado.
El Celta lo ficha el pasado verano a coste cero y con experiencia en grandes ligas, por cuatro temporadas. Destaca por sus reflejos, bajo palos y buen manejo con los pies y esta campaña (25/26) se ha consolidado como titular, con alta participación en el equipo y actuaciones notables, que lo sitúan como uno de los mejores del torneo doméstico en un equipo que ha desarrollado un fútbol ofensivo y vistoso. Pero, para Radu no acaban aquí las buenas noticias ya que podría ser que se hayan abierto las puertas de la titularidad con la selección absoluta con opciones reales a actuar bajo palos con Rumanía en el Mundial’26. Palabras mayores y un gran premio a una trayectoria con altos y bajos pronunciados. // (T) (E) (O)


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