Ya apuntaba muy buenas maneras desde su debut con el primer equipo del Sevilla en la élite (sobre todo en partidos de Copa del Rey y de Europa League), pero la diosa fortuna (o probablemente otro tipo de ‘criterios’) le fueron esquivos. Tuvo que hacer las maletas y buscar acomodo en otro club. El destino fue Getafe, donde ya ha completado varias temporadas en general a muy buen nivel y llamando la atención de otros clubes por hacerse con sus servicios. De hecho, en este tiempo, cada mercado de fichajes su nombre ha estado sobre la mesa de varias secretarías técnicas y las opciones de la Selección también han estado cercanas. Una posibilidad siempre muy real.
Sonó, en su momento y lo ha hecho varias veces, para el Real Madrid -cantera por la que pasó antes de recalar con 20 años en el filial del Sevilla- para cubrir la salida del ucraniano Lunin -que no se produjo- o reforzar con garantías la portería ‘blanca’, bien cubierta de forma sobresaliente durante todos estos años -con largas ausencias por lesión- por Courtois . Ser alternativa al ‘gigantón’ belga no es, en cualquier caso, reto sencillo.
Y si el Real Madrid se ha interesado -de forma más o menos concreta-, también lo han hecho otros clubes como, en la Premier, el Nottingham Forest. De hecho, los ingleses llegaron a presentar una oferta por 6 millones de euros, rezhada al considerar al guardameta en una cifra mínima de 10 millones. De haberse producido el movimiento, habría llegado por entonces para cubrir el vacío dejado por otro ex de la Liga, el costarricense Keylor Navas que regresaba contra el interés de su técnico Luis Enrique al PSG tras cesión.

De figura estilizada, sobrio, rápido, ágil, muy equilibrado aunque igual con un juego de pies no a la altura de los más dotados del fútbol mundial, Soria no ha dejado de reivindicarse a lo largo de toda su trayectoria como uno de los mejores porteros españoles. No es exagerado incluirlo en una terna de diez mejores cancerberos nacionales del último lustro.
Pasados ya los 30 años tendrá que medir bien sus pasos ya que las opciones en este momento de su carrera empiezan a ser más decisivas. Si el objetivo es imponerse como titular en algún gran club puede que el ramillete sea más ajustado; si la alternativa pasa por valorarse como cancerbero de trayectoria, expriencia y solvencia en un banquillo destacado, puede que el panorama sea más amplio. Interesante, de todos modos, el porvenir de un portero que durante todo este tiempo ha sido y es muestra de los parámetros centrales que hacen de un guardameta una figura clave en cualquier escuadra futbolística. // (E)


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